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Nicola heredó el Taller de su padre - Desde chico le gustaron los fierros y se sentía feliz de tener su departamento sobre el taller, alli vivia con su esposa Azucena, no tenian hijos.

El Taller de Nicola


Nicola heredó el Taller de su padre

Personajes:

Nicola Sacco – Propietario

Azucena Garcia – Esposa de Nicolás

Luis Ventura – Aprendiz

Ricardo Estevez - Mecánico

Lisardo Funes – Oficial de la Comisaria 34

José de María – Sub Oficial de la 34

Diana – Esposa de Ricardo

El Taller de Nicola

Desde chico le gustaron los fierros y se sentía feliz de tener su departamento sobre el taller, alli vivia con su esposa Azucena, no tenian hijos.

Tambien desde chico le gustaron las mujeres y no perdía oportunidad de hacerce una escapadita a espaldas de Azucena.

Luis era un joven aprendiz de 23 años y no tenia muchas luces para la mecánica, pero si para el juego, donde gastaba todo, lo que ganaba.

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Nicola lo tenia para los mandados, limpieza de motores, piezas que desarmaban y el taller, eso si lo hacia bien.

Ricardo era un muy buen mecánico, había estudiado 4 años en una escuela técnica pero no la termino, estaba casado con Diana, una hermosa joven de su misma edad, 25 años, a quien Nicola la miraba con apetitos inconfesables.

A las 4 de la tarde Azucena con religiosidad bajaba a cebarle unos mates a Nicola y a veces participaba de la mateada el Oficial Funes, que era el encargado de las reparaciones de los automotores de la comisaria

Diana estaba embarazada de 4 meses, y los días de visita al médico, llegaba al taller y Ricardo la acompañaba; el taller estaba en la Boca y el médico en Barracas.

Diana llamaba la atención de cualquier hombre con su piel morena clara, ojos verdes, cabellera negra hasta la cintura y medidas de modelo 94-62-90 y una sonrisa que acariciaba.

Una tarde que llegó para ir al médico, Ricardo estaba montando la caja de velocidades de un ford, le pidió a Nicola si la podía llevar al médico, porque si interrumpía el trabajo, significaba bajar la caja y a su regreso iniciar de nuevo la instalacion, a lo que Nicola accedió gustoso.

Regresó después de dos horas y le comentó a Azucena que el médico se atrasó por una emergencia, el agua del mate ya se había enfriado.

Azucena no era una mujer bonita, tenia un defecto en su vista, era miope y usaba unos anteojos de cristales muy gruesos, pero como decía el fallecido periodista Castello "todas las mujeres miopes, son de busto exagerado" y Azucena lo era, por ello concentraba la mirada lujuriosa del Oficial Funes v de todos los demás también; sin sus gruesos anteojos, no veía, nada, y todos sabían de ello.

Las visitas al médico de Diana se hicieron mas frecuentes y Nicola la llevaba en su auto para no interrumpir el trabajo de su esposo Ricardo, que cobraba por lo que hacia.

Cada vez tardaban mas tiempo en regresar, las escusas eran: el tránsito, no encontrar lugar donde estacionar, atraso del médico, etc.

Azucena se sentía molesta pero no lo decia. La mañana del 5 de octubre, Ricardo estaba instalando una pesada caja de velocidades en un camión chevrolet, la levanto con una zorra hidráulica para dos toneladas y en el momento de colocar los espárragos de fijación, Nicola tropezó accidentalmente con la palanca de soltar la carga y la caja cayó sobre el pecho de Ricardo; fue trasladado rápidamente el Hospital Argerich, pero llegó sin vida.

Ya sin su esposo, Diana encontró el apoyo de Nicola, que la protegía y mimaba en todo momento.

Las visitas al ginecólogo continuaron y una tarde a la hora del mate, Nicola se sintió mal, no veía y tenia un fuerte dolor de estomago, Funes lo llevó rápidamente a la sala de primeros auxilos de la Boca, pero llegó tarde, falleció por envenenamiento.

En el informe policial, el Oficial Funes y rubricado por el Sub Oficial José de María, redactó: “muerte accidental, su esposa equivoco el azucar por veneno para ratas, la dolorida viuda es miope y habia extrabiado sus anteojos”.

Dos días después del sepelio, el cartonero Cesar, encontró en la basura del taller, unos anteojos de gruesos vidrios, muy bien envueltos en una bolsa del Supermercado Coto.

El Oficial Funes, dando una muestra de profunda fe cristiana, acompañaba a la temerosa viuda en sus noches de soledad.

A partir de ese momento, en el taller, todos tomaron mate cocido en saquítos.

Diana tuvo un varón, le puso de nombre Ricardo.

Se casó con el ginecólogo que era 30 años mayor, y lo asiste en el consultorio.

El taller de Nicola, siguió funcionando dirigido por Funes, pero hubo un cambio de actividad, ahora no se hacen reparaciones; se desarman autos BMW y Mercedes!!!

Pero los repuestos son vendidos sin factura.

Adolfo Lazaric

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