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Amistad Verdadera


Niños de pueblo

  • Amigos de verdad

Dos niños, uno  se llamaba Olegario Núñez y el otro Eugenio Gómez, vivían casa por medio en la misma calle, en el pueblo de Minas, hoy ciudad. Sucedió allá por los años 1910 o 1915, no puedo precisar bien la fecha pero lo que importa es el hecho que voy a relatar.

Eran dos niños muy amigos, que vivieron una infancia sin grandes necesidades, tuvieron una infancia feliz y tranquila, pero la vida!! ah, la vida!! los separo siendo aun niños, pero siempre se veían cuando las vacaciones llegaban. Aunque la vida los separó, llevándolos por caminos opuestos, Olegario desde los 13 años se fue al seminario, Eugenio salió  a ganarse la vida al terminar la escuela. Ahí se perdieron en las brumas del tiempo. Olegario se hizo sacerdote y Eugenio al salir de la escuela comenzó a trabajar, aunque su ambición quería ser político, tal es así que se instruyo leyendo a Carlos Marx, fundando en este país el partido comunista.

Cuando se volvieron a encontrar ya, con su destino marcado, fue un domingo de tarde, el Sacerdote, salía de la iglesia, en procesión, llevando la cruz de Cristo, con los fieles  cantando himnos de alabanza a Dios, ese fue siempre su destino. Eugenio, estaba en la plaza de Minas hablándole a la gente que se había  juntado para  escucharlo.Y esto fue lo que sucedió: El sacerdote, al llegar a la plaza y ver quien era el orador político, detuvo la procesión le paso la Cruz a uno de sus acompañantes y le dijo que esperaran un momento. Se acercó abriéndose paso entre la gente, y quedo en primera fila  viendo al dirigente comunista que hablaba; cuando este lo vió,  suspendió su elocución, bajo del estrado y abrazo efusivamente al sacerdote, su amigo Olegario! !  En medio de la plaza pública se dieron un fuerte abrazo el comunista y el sacerdote, quedaron en verse mas tarde, y el sacerdote volvió a su procesión y el comunista a su discurso.

Este hecho fue el comentario general de la gente. Tanto el sacerdote, como el dirigente comunista, nos dejaron el ejemplo de una amistad sincera y verdadera y sin tapujos, a todo el pueblo considerando muchísimo mas a estos dos amigos de la niñez. Pues esta es, la anécdota de un hecho real de aquella época, de la cual hoy nosotros deberíamos aprender que las diferencias humanas, no pueden nunca borrar los sentimientos de cariño y amistad real de los seres humanos. Dos amigos que se encuentran después de muchos años, que no interesan en el momento, las funciones que desempeñan cada uno en su vida, sino la amistad. No importa el camino que se tome, no importa la ideología que se tenga, si hay mutuo respeto y si realmente creemos en la  AMISTAD  con mayúscula.

En las relaciones humanas, una de las actitudes mas relevantes, es, el mutuo respeto, que deberíamos tener como norma los seres humanos. Si esto ahora se practicara por gobernantes y gobernados, habría menos conflictos menos violencia y seriamos doblemente felices. Felices porque nos tendríamos los unos a los otros y felices porque habría menos injusticia en el mundo.....

Estamos aun a tiempo, AUNQUE QUEDA POCO aprendamos de estos 2 amigos…

Olegario Juan Caorsi

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